Limpieza de los senos nasales: Usar una solución salina para enjuagar la nariz antes de dormir reduce la necesidad de respirar por la boca.
Retener la humedad: Beber cantidades adecuadas de agua reduce la densidad de saliva y previene la sequedad bucal, que puede sobreestimular las glándulas salivales.
Uso del limón: Masticar una rodaja de limón o añadir gotas de limón al agua se dice que reduce la producción de saliva en exceso (debido a la propiedad del ácido de reducir las glándulas).