Hoy, mientras caminaba, lo encontré por todo el pernero de mis pantalones – no tengo ni idea de cómo llegó ahí. ¿Qué pasa?

Hoy, mientras caminaba, lo encontré por todo el pernero de mis pantalones – no tengo ni idea de cómo llegó ahí. ¿Qué pasa?

Hoy, mientras caminaba, lo encontré por todo el pernero de mis pantalones – no tengo ni idea de cómo llegó ahí. ¿Qué pasa?

Todo empezó con un paseo completamente normal.

Nada fuera de lo común, nada extraordinario: solo un simple paseo al aire libre para despejar la mente y disfrutar de un momento de paz lejos de la vida cotidiana. El tiempo estaba tranquilo, el suelo seco y no había nada que indicara que algo extraño estuviera a punto de suceder.

Al menos eso pensaba en ese momento.

Recuerdo que paré brevemente en una zona de césped, quizá para mirar el móvil o ajustar el ritmo, sin prestar mucha atención a dónde ponía los pies. Todo parecía normal. De hecho, era pacífico.

Luego me fui a casa.

Fue entonces cuando me di cuenta.

Al principio solo era una sensación, una vaga sensación de que algo iba mal. Miré hacia mis pies, no esperaba nada especial. Pero en cambio, lo vi.

Pequeñas formas agrupadas pegadas a las piernas de mis pantalones.

Docenas de ellos.

Pequeña. Oscuro. Inusual.