¿Cómo es que no lo sabía? ¡Aprendí algo nuevo!

¿Cómo es que no lo sabía? ¡Aprendí algo nuevo!

En un cubo grande o regadera, mezcla 2 cucharadas de sal de Epsom con 2 galones de agua.
Añade unas gotas de jabón suave para platos (asegúrate de que no tenga químicos agresivos que puedan dañar tu césped).
Trata puntualmente las zonas marrones:
Vierte la mezcla directamente sobre las zonas marrones. Asegúrate de que la zona esté bien empapada pero no empapada.
Riega regularmente:
Durante los próximos días, riega la zona tratada de forma ligera pero constante. La sal de Epsom ayudará a revivir la hierba proporcionando nutrientes esenciales, mientras que el jabón para platos garantiza una distribución uniforme.

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