Emma, concentrada en su trabajo en la oficina, recibe una entrega inesperada: una caja con un pastel y una prueba de embarazo positiva. El mensaje, escrito con glaseado en el pastel, es escalofriante: «Presento la demanda de divorcio». Queda completamente atónita. ¿Pero por qué Jake, su marido, le habría enviado semejante mensaje? ¿Y cómo descubrió la prueba que ella había olvidado esconder?
El dolor de una conclusión precipitada.
Mon mari m’a envoyé un gâteau pour m’annoncer notre divorce – mais quand il a appris la vérité, il est revenu en rampant