Una historia conmovedora

Rara, conmovedora y hermosa a la vez — las palabras no hacen justicia a esta historia. Todo comenzó cuando un pingüino agotado, más tarde llamado Dindim, llegó a una playa brasileña, cubierto de aceite y luchando por sobrevivir. El pescador João Pereira de Souza tomó al animal bajo su protección y lo cuidó durante una semana, hasta que recuperó toda su fuerza. Dindim permaneció entonces con João durante once meses. Luego se fue de repente, pero desde entonces vuelve cada año para visitar a su salvador.
“Si alguien más le toca, muerde”, dijo João en la televisión brasileña. “Pero conmigo se lava, come sardinas de mi mano y se sienta tranquilamente en mi regazo.” Añadió: “Veo al pingüino como a mi propio hijo, y creo que él también está apegado a mí.”
Un vínculo excepcional

Hoy en día, Dindim pasa unos ocho meses con João cada año. El resto del año, viaja por las costas de Argentina o Chile para encontrar pareja y reproducirse. Su vínculo es tan fuerte que ni siquiera 8.000 kilómetros de océano pueden separarlos.
En el vídeo de abajo puedes ver cómo cobra vida esta amistad especial. ¿Esta historia también te afecta? Luego comparte el vídeo con tus amigos.