Un cardiólogo dice que la posición en la que duermes puede dañar tu corazón, aunque no te des cuenta, y la mayoría de la gente no lo sabe. Continúa en el ENLACE al primer comentario. ⬇️⬇️

Un cardiólogo dice que la posición en la que duermes puede dañar tu corazón, aunque no te des cuenta, y la mayoría de la gente no lo sabe. Continúa en el ENLACE al primer comentario. ⬇️⬇️

La oscuridad es esencial: incluso una exposición mínima a la luz mientras se duerme puede aumentar el riesgo de un infarto silencioso en casi un 50%.

La constancia es clave: un ritmo irregular de sueño-vigilia, incluso los fines de semana, es más perjudicial para el corazón que las noches sin dormir.

Por otro lado, pequeños cambios simples como 11 minutos más de sueño, 4,5 minutos de caminata rápida y 50 gramos más de verduras al día pueden reducir tu riesgo de infarto y ictus en un 57 por ciento.
Una buena noche de sueño comienza por la mañana: 10 minutos de exposición al sol es la forma más eficaz de reiniciar tu reloj biológico y asegurar un buen descanso nocturno.

1. Dilema de Ricitos de Oro: encontrar la posición adecuada para dormir.

La Dra. Rachel Salas, una reconocida investigadora del sueño en la Universidad Johns Hopkins, ofrece una analogía acertada. Explica que elegir tu posición para dormir es como la historia de Ricitos de Oro: “Esta cama es demasiado dura.” Esto es demasiado blando. ¡Oh, pero esto es perfecto! Sin embargo, esta elección afecta directamente a cómo el cerebro elimina los residuos neurológicos. El cerebro tiene un sistema de drenaje llamado sistema glymphático. Durante el sueño profundo, las células cerebrales se contraen literalmente hasta un 60%, permitiendo que circule el líquido cefalorraquídeo y se eliminen las toxinas acumuladas durante el día. Es como un lavavajillas para el cerebro.

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Y aquí está el detalle clave: este proceso de purificación es óptimo cuando duermes de lado, independientemente de él. Dormir de lado es una ventaja añadida. ¿Por qué? Los científicos han descubierto que la gravedad y la correcta alineación de la columna favorecen la eliminación de toxinas de la cabeza. Te despiertas con la mente más clara. Dormir en la posición equivocada es como intentar lavar la ropa sucia en agua sucia: simplemente no se quita.

2. La peor posición para millones de personas
Dormir boca arriba es la peor posición posible para cualquiera que sufra apnea del sueño. Si te gusta dormir boca arriba, es hora de cambiar tus hábitos. Un dato alarmante: el 34% de los hombres de mediana edad y el 17% de las mujeres de mediana edad sufren apnea del sueño, y la gran mayoría no lo conoce. Al dormir boca arriba, la fuerza de la gravedad tira de tu lengua y de los tejidos blandos de tu garganta hacia atrás, obstruyendo tus vías respiratorias.

La oscuridad es clave: incluso una exposición mínima a la luz mientras duermes puede aumentar el riesgo de un infarto silencioso en casi un 50%.

La regularidad es clave: un ritmo irregular de sueño-vigilia, incluso los fines de semana, es más perjudicial para el corazón que las noches sin dormir.

Por otro lado, pequeños cambios simples como 11 minutos más de sueño, 4,5 minutos de caminata rápida y 50 gramos más de verduras al día pueden reducir tu riesgo de infarto y ictus en un 57 por ciento.

Un buen sueño comienza por la mañana: 10 minutos de exposición al sol es la forma más eficaz de restablecer tu ritmo circadiano y asegurar un buen descanso nocturno.

1. Dilema de Ricitos de Oro: encontrar la posición adecuada para dormir. La Dra. Rachel Salas, una reconocida investigadora del sueño en la Universidad Johns Hopkins, ofrece una analogía acertada. Explica que elegir una posición para dormir es como la historia de Ricitos de Oro: “Esta cama es demasiado dura. Esto es demasiado blando. ¡Oh, pero esto es perfecto!” Sin embargo, esta elección afecta directamente a cómo el cerebro elimina sus productos de desecho neurológicos. El cerebro tiene un sistema de drenaje llamado sistema glymphático. Durante el sueño profundo, las células cerebrales se reducen literalmente hasta un 60%, permitiendo que circule el líquido cefalorraquídeo y elimine las toxinas acumuladas durante el día. Es como un lavavajillas para el cerebro.