¿Qué pasaría si, después de los 65 años, para conservar el permiso de conducir fuera necesario aprobar un examen? Una idea que suscita debate en Francia y Europa, entre la libertad de conducir y el refuerzo de la seguridad vial.
¿Qué pasaría si, después de los 65 años, conservar el permiso de conducir dependiera simplemente de aprobar un nuevo examen? Esta idea, cada vez más extendida en Europa y Francia, suscita tantas preguntas como emociones. Entre el temor a perder una libertad tan preciada y el deseo de mejorar la seguridad vial, este posible cambio en la normativa de conducción genera profunda preocupación entre los automovilistas.
Esta medida reaviva el debate sobre la conducción de las personas mayores.
