¿Qué ocurre con el cuerpo después de la extirpación de la vesícula? 3 posibles enfermedades de seguimiento
¿Cómo cambia el cuerpo tras la extirpación de la vesícula?
1. Digestión limitada de grasas:
Una de las funciones principales de la vesícula biliar es el almacenamiento de bilis, que contiene colesterol y sales biliares que favorecen la digestión de las grasas. Sin vesícula biliar, el almacenamiento y liberación de bilis se ven afectados, lo que dificulta la digestión y absorción de grasas.
2. Trastornos de la indigestión:
Dado que la bilis favorece la absorción de grasa y la vesícula biliar sirve como almacenamiento, su eliminación conduce a una liberación continua en lugar de gallos intermitentes en el duodeno. Este cambio puede afectar a la digestión y causar hinchazón y eructos.
3. Altera el equilibrio de
las bacterias intestinales: La bilis contiene componentes antimicrobianos que ayudan a mantener la salud intestinal. Sin vesícula biliar, el flujo de bilis cambia, lo que puede alterar el equilibrio de las bacterias intestinales y aumentar el riesgo de infecciones intestinales e inflamación.
4. Galerefluxo:
La extirpación de la vesícula biliar puede provocar que la vesícula fluya rápidamente hacia el estómago (flujo de galera), lo que puede causar molestias estomacales. El alto contenido de ácidos biliares y sales biliares puede irritar la mucosa gástrica y, por tanto, causar molestias.
5. Cambio en la dieta:
Algunas personas sufren flujo de galera tras la cirugía, que causa síntomas como náuseas y acidez. Para aliviar las molestias, deben reducir los alimentos ricos en grasa, especialmente los fritos y muy sazonados, además de aumentar la ingesta de fibra y evitar el consumo excesivo de alimentos y alcohol.
6. Trastornos del sueño
La principal consecuencia de la extirpación de la vesícula biliar es la digestión y absorción de grasas comprometidas. Sin embargo, debido a que esto es diferente en cada caso, algunas personas sufren trastornos del sueño como mala calidad del sueño, ansiedad e insomnio tras la cirugía. Afortunadamente, la calidad del sueño puede mejorar con un ajuste adecuado.
3 posibles complicaciones: evita la cirugía si es posible:
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1. Gastritis por reflujo:
Aunque la bilis sigue produciéndose tras la extracción de la vesícula, su secreción disminuye y se concentra menos, lo que dificulta la digestión. El consumo de alimentos muy digeribles o altos en grasa puede causar hinchazón y diarrea, y la salida de galeros puede provocar gastritis por reflujo.
2.
Cáncer de colon: Tras la cirugía, pueden existir riesgos adicionales para el cuerpo, especialmente un mayor riesgo de cáncer de colon. Tras la extracción de la vesícula biliar, el nivel de ácidos biliares secundarios en el cuerpo aumenta, lo que irrita los intestinos y aumenta el riesgo de cambios cancerosos.
Los estudios muestran que las personas tienen un mayor riesgo de cáncer de colon que la población general tras la extirpación de la vesícula. Por lo tanto, la extirpación de la vesícula biliar solo debe considerarse si es absolutamente necesaria para evitar la pérdida de su función protectora y reducir el riesgo de cáncer de colon.